Al Cerrar los ojos pardos
A las diez treinta estiró el cuerpo sobre la silla giratoria, sintió el orgasmo de jeans y pantaletas sin identificarlo del todo.
Se concentraba en la tibieza del miembro irrigado que se le alojaba en el vientre, la velocidad del pensamiento, la deducción del miembro; se puede disectar sin encontrarle rostro, ella hasta le había puesto sonrisa.
Mientras encuentre tu placer sobre mí, detonarás automáticamente el mío.
Prefiero hablar de amor, cuando estamos por fin enlazados de piel, algo pasará el día que te arriesgues a contarme los lunares de estrella.